24.5.09

Johnnyjornadas 02-09. Panegírico.

Siete años son mucho tiempo. Para mí es entre un cuarto y un tercio de mi vida. Casi nada. Y durante todos esos años, cuando llegaban Abril o Mayo esperaba con impaciencia que fuera el fin de semana de las Johnny, pues para mí no eran unas jornadas, eran Las Jornadas.
Así fueron desde su primera edición, en 2002. Entonces yo era un crío bastante atolondrado en su primer año de universidad. Un día pasé por la tienda Arte 9 cercana a mi casa y, de forma completamente casual, vi un cartel que anunciaba las Johnnyjornadas. Yo no tenía ni idea de que era eso de unas jornadas pero ponía que había rol y juegos, así que el siguiente fin de semana acudí allí.
Cuando llegué al colegio mayor estaba bastante despistado, pero según entré encontré la mesa de información, en la que estaban Diego y Elena. En ese momento no podía imaginar a cuanta gente iba a conocer en aquellas primeras jornadas: Diego, Elena, Iñaki, Javi (Gatchan), Isra, Jose Luís, Juan, Javi (Kenka), Alipio, Roberto…
Y con el paso del tiempo, a base de vernos de año en año en esas jornadas, muchos de ellos se fueron convirtiendo en buenos amigos. Pero también conocí a mucha gente genial en los siguientes años: Oscar, Víctor (y la gente de Ocaso del mundo), Quique, Marina, Coque, Marta, Lidia, Arturo, Mago, Hiro, y yo que sé cuantos más cuyo nombre ahora no me acuerdo. Sin ir más lejos, este, su último año he tenido la suerte de conocer a una cuanta gente realmente genial (genial aunque alguna me metiera un bang a la mínima), y he podido conocer mejor a la gente de la organización (la segunda generación, de quienes sólo conocía un poco más a Quique). Espero de verdad poder mantener un contacto activo con ellos.
Diego, Elena, Iñaki, Isra, Javi. Muchas gracias por haber comenzado las jornadas. No tenéis ni idea de la cantidad de amistades que habéis hecho. Y aunque sabéis la cantidad de diversión risas y momentos grandiosos que ha habido en ellas, que si me pusiera a escribirlos podrían llenar páginas y páginas, muchos más han sido fuera de ellas pero gracias a ellas. También gracias a los organizadores que fuisteis uniéndoos después, por seguir con ellas.
Para mi poder participar y luego colaborar en la organización de las Jornadas ha sido un privilegio enorme. No importa si luego he ido a otras jornadas más grandes o si en ellas he ganado más premios. Nunca, ninguna ha podido superar a las Johnny. Y nunca van a poder hacerlo.
Cuando me enteré de que iban a ser las últimas este año, me desanimé mucho. Pero realmente no lo he asimilado hasta que, una vez concluidas las de este año, caminé de vuelta a casa. Entonces entendí la diferencia: Otros años al irte sabías que en un año podrías retomar esas jornadas, volver a ver a todos los conocidos a los que, de otro modo pues difícilmente volverías a ver, hacer nuevos amigos, y volver a pasarlo genial. Este año, no existía esa esperanza. No era un Hasta Pronto. Era un Hasta Siempre. Y no me importa reconocer, que pensando en ello he tenido q aguantarme unas lágrimas.
Puedo aseguraros ahora en retrospectiva, que sin estas jornadas, mi vida ahora sería bastante más gris.
Quizás en el futuro se puedan retomar unas jornadas herederas del nombre de Johnnyjornadas, y ojalá sea así. Pero no volverán a ser las mismas desde luego.
Hasta siempre Johnny y gracias por todo.

PD: Os pido que añadáis lo que se os ocurra y así, entre todos hagamos un buen homenaje a als johnny.


PD: he colgado esto aquí por ser el sitio más adecuado que se me ha ocurrido. Pero ha sido una entrada extraordinaria y no voy a volver a retomar este Blog.

4 Comentarios:

Blogger Alathea opinó...

Son muchos años, 7 para ser exactos. Años de trabajo, noches sin dormir que luego siempre merecían la pena.

Recuerdo el primer año, lo difícil que fue todo y recuerdo más a la gente que no sólo venía a jugar, se implicaba en las mismas y los veías irse sonriendo, queriendo volver. Verlos al año siguiente como si el tiempo no hubiera pasado. Merecieron la pena todo lo que hicimos y dimos de nosotros mismos.

Las Johnny siempre fueron un sitio de encuentro y fueron la forja de la amistad de muchos. Yo misma puedo contar a mis mejores amigos entre los asistentes y organizadores de las mismas.

Y hoy, más que nunca agradezco tanto a la gente que se unió a nuestro proyecto, la gente que nos tendió la mano para ayudarnos a dirigir, a enseñar jeugos de mesa, a las poryecciones, a recoger. A los que se hacían cientos de kms por compartir algo que no sólo era nuestro. Ya era suyo.

Gracias a todos por venir, porque un cacho de las mismas es vuestro.

Y un poco más rollo desenfadado...joer al final he llorado! Quiero quedar con todos aquellos que estuvisteis allí, funeral irlandés o una tarde recordando historias de las jornadas. Ellas se lo merecen

10:43 PM  
Blogger Icenri opinó...

Hay tantas cosas que podría decir y a la vez ya es tan tarde... son 5 años de experiencias, personas y juegos, muchos juegos.
En ellas yo también conocí a mis amigos de hoy y a muchos otros a los que, aún viéndoles una vez al año, aprecio como tales.
Al final sin darme cuenta he acabado viviendo un año para disfrutar al máximo un fin de semana en el que me olvidaba de todo lo malo y me divertía en unas jornadas que, con mucho mérito, cumplieron su objetivo: unir a la gente.
Para mí, como para tantos otros, las Johnny siempre formarán parte de los recuerdos más felices de mi vida. Y es que puede sonar exagerado, pero lo que yo he vivido en ellas y lo que he disfrutado ha sido irrepetible e imborrable.

P.D.:Me apunto al funeral a la irlandesa!!!

2:47 AM  
Blogger Gorth opinó...

El autor ha eliminado esta entrada.

9:54 AM  
Blogger Gorth opinó...

Parece que fue ayer cuando cuatro frikis incorregibles (por suerte), cuyos reales aposentos moraban en el Colegio Mayor San Juan Evangelista (alias "el Johnny") y otro friki más externo al mismo (pese a que al año siguiente alguno le preguntara sorprendido si de verdad era novato cuando por fin ingresó...) decidieron que debían dejar un legado para la posteridad.

Por aquel entonces éramos aun jóvenes e inexpertos (no es que ahora seamos viejos y maestros, pero creo que entendéis el punto), sin embargo teníamos una idea, un sueño que llevar a cabo, y la ilusión de aquellos que quieren hacer disfrutar a los demás como ellos mismos lo hacen. Con esto puesto en mente, comenzamos a desarrollar nuestro proyecto. Noches sin dormir haciendo los carteles, largos paseos por el centro reclutando patrocinadores, incesantes búsquedas de mesas, sillas, material, fotocopias... El abandono de uno de los organizadores por rencillas con el resto... Mi propio dolor por ese abandono, que significó más para mí de lo que en ese momento podría imaginar. Todo eso estaba encaminado a un gran y único fin: las JohnnyJornadas estaban a punto de nacer.

Llega el día del gran estreno. Ropas de gala para la inauguración (bueno, en realidad no, pero ¿qué esperabais un viernes por la tarde después de las clases?). Y entonces, como salidos de la nada (o del metro, o de buses, o de casas y residencias cercanas), comienzan a llegar los primeros asistentes. Los nervios nos comienzan a invadir. ¿Estaremos preparados? ¿Saldrá todo bien? ¿Tendremos suficientes actividades? Por suerte para nosotros, los asistentes venían dispuestos a divertirse, a pasarlo bien y a compartir sus aficiones con los demás, realizando partidas introductorias de diversos juegos de mesa de los cuales ni conocíamos su existencia, dirigiendo partidas de rol... En general intentando pasárselo bien. Así quedó patente cuál sería el espíritu de estas jornadas, espíritu que se mantendría a lo largo de esos últimos siete años. Lo realmente importante, lo primordial, era disfrutar. Y si la organización se veía superada (cosa que en muchos momentos llegó a pasar), encontrábamos manos dispuestas a colaborar para que todo saliese bien.

Noches sin dormir, interminables partidas de Jungle Speed hasta las 8 de la mañana, roles en vivo que se prolongaban hasta que la dirección del colegio mayor decidía que las 5 eran una buena hora para acabar, la eterna promesa de "El vivo empieza a las 10 de la noche" para que a las 11 y media, con suerte, todos los jugadores estuvieran reunidos, decenas de relatos cortos a cada cual más absurdo, largas horas de proyecciones anime asegurándose de que el sonido y la imagen funcionaran bien, hobbits borrachos y enanos zampabollos (no, no me he equivocado, sé lo que me digo, jejejeje)... Y sobre todo nuevas amistades que se forjaron en el calor de la batalla (incluyo en esta afirmación a los magos que, si bien estrictamente no combaten, participan a su modo en los encuentros :P).

Solo dos cosas me quedan ya por decir:

La primera es que voy a echar de menos volver a ver a toda esa gente reunida, disfrutando de un fin de semana en el que los problemas personales quedaban aparte con el fin de disfrutar junto a los amigos, nuevos y viejos, de tres días de entretenimiento y diversión.

La segunda es un claro y sincero agradecimiento a todos los que hicieron posibles estas jornadas, tanto desde la organización como desde la participación.

Es por esto último que quiero dedicar este texto a toda esa gente que lo ha hecho posible.

A Elena, Diego, Gatchan, Miriam, Isra, Jose Luis, Ricardo, Sonia, Alipio, Roberto, Mago, Quique, Lis (pese a que nos abandonase antes del gran estreno)... y en general a todos los que han asistido a estas jornadas y las han apoyado (si me olvido de alguien no me lo tengáis en cuenta, acabo de llegar de un trayecto de 7 horas y media en bus sin prácticamente haber dormido en toda la noche).

A todos vosotros, que lo habéis hecho posible:

GRACIAS!!!!!!

10:10 PM  

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