25.9.07

Abrazado a la tristeza

Esta canción es para ti Kei, porque me recuerda mucho a ti.
De todos modos, es una gran canción que me ha calado mucho.



He salido a la calle abrazado a la tristeza:
vi lo que no mira nadie y me dio vergüenza y pena.
Soledad que te pegas a mi alma
en la dulce soledad de este campo de otoño.
No hay momentos de sosiego.
Rebeldía pura de amores sin amores.
Ilusiones puras y puros conformismos
intentando levantar el espíritu nostálgico
de querer estar contigo y nunca estarlo.

Los llantos desconsolados que estrangulan las gargantas;
los ancianos encorvados: parece que la tierra les llama.

Volverás de vez en cuando a estas tierras agrietadas
y verás de nuevo a quien te ama borracho;
borracho de amores y libertades.
Y también de vinos por olvidarte. Borracho...

Me da pena que se admire el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles no se matan las palabras.

Y si surgen saludos y palabras
tal vez notes la dureza de mi estilo
queriendo no herirte en nada,
y en mi soledad sólo herirme yo mismo.

La justicia está arrestada por orden de la avaricia;
el dinero que te salva es el mismo que te asesina.

Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.

No me des más esperanzas: sé que todo son mentiras;
sacos llenos de agujeros para guardar alegrías.

Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.

Me da pena que se admire el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles no se matan las palabras.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.

PD: los exámenes ya están acabados, pero a saber que tal han ido...

18.9.07

Esos amados exámenes...

Estoy muy liado con los exámenes, así que el resto de Irlanda tendrá que esperar a que acabe. Lo bueno es que dentro de una semana habré terminado, lo malo es que eso implica que me queda menos de una semana para mis tres exámenes xDD

Como tengo pro costumbre (mala costumbre) cuando no tengo mucho tiempo para escribir, pues pongo algún vídeo interesante. En este caso es un anuncio de amnistía internacional que me ha gustado mucho. Le propuse a Ser que lo pusiera en su blog (ya que es publicidad) pero le pareció mejor que lo pusiera yo. Así que al menos el vídeo me ha dado la excusa para postear algo.

Campaña Amnistía Internacional

¡Saludos desde el exilio de mis apuntes!

6.9.07

Viaje a Irlanda (V)

Día 5 (11 de Agosto): El mejor día. Parte II

Después de visitar Charles Fort, nos habíamos dirigido a otro pueblo cerca de Cork, en el que estaba situado Blarney Castle. Este lugar cobraba una entrada sustancialmente mayor que en otros, pero claro, es que era una zona muy amplia para visitar, además del castillo. A parte de ser un sitio tremendamente turístico.

Avanzábamos por el camino y atravesamos un par de riachuelos llenos de monedas de céntimos que la gente tiraba por aquello de pedir un deseo. He de confesar que yo también eché una moneda para pedir un deseo para cierta persona. Lo cierto es que casi todo el mundo que pasaba echaba una moneda, y no era poca gente la que había por allí, por lo que pienso que los responsables del castillo debían recoger todos esos céntimos cada pocos días, o el río hubiera dejado de fluir xD.

Desde la entrada no se veía el castillo, pues la propiedad era muy extensa, con pequeños bosques y hasta un lago a varios kilómetros de allí. A medida que nos acercábamos comenzamos a vislumbrar entre los árboles un enorme torreón. Cuando llegamos a la base del castillo pudimos apreciar que está construido sobre una peña rocosa, pero con construcciones añadidas a pasadizos seguramente excavados en la roca. Seguimos adelante por la base hasta llegar a una cueva, en cuya entrada había un cartel que explicaba que dicha cueva era usada como lugar de huída para los moradores del castillo, pues, al parecer, era parte de unas galerías que tenían salidas a varios kilómetros de allí. También contaba, como leyenda para turistas, que en cierta ocasión en que el castillo iba a ser asediado, toda la guarnición escapó por allí, llevándose el tesoro que guardaban y dejando sólo a dos viejos para recibir a los invasores. La parte para turistas es ese “y dicen que parte del tesoro se guardó en una cueva y aún sigue allí esperando”. Lo que me parece un tanto imprudente, teniendo en cuenta que no había nada que te impidiera adentrarte en ella.




Por un momento se me ocurrió que, como la cueva dobla en un recodo a un par de metros de la entrada, podría esconderme tras él, esperar a que otros turistas se pusieran frente a la boca, de espaldas a ella, para hacerse una foto, y salir pegando un buen berrido sobrenatural. No lo llevé a cabo por dos razones, la primera porque estaba completamente embarrada, y segunda, porque se veía menos que con una bolsa en la cabeza.

Volvimos sobre hasta la bifurcación donde se tomaba el camino que ascendía por un lateral a la peña y que llevaba a la entrada principal del castillo, situada en el punto contrario al que habíamos visto. Entramos en el castillo y como podéis imaginaros, aunque los muros están bien conservados en el interior tiene todo el aspecto de haber sufrido siglos de abandono.

Curioso que en algunas paredes había nombres grabados, en casi todas las habitaciones. Lo que me hizo pensar que antes de convertirse en atracción turística era el “chiscadero” o lugar de reunión de las pandillas locales. Una firma que databa de la segunda mitad del S. XIX confirmó que realmente había servido a tales propósitos durante mucho tiempo.

Lógicamente, como en todos los castillo de Irlanda de esta época, las escaleras de caracol eran muy estrechas, con sólo una triste cuerda para ayudarse, y unos escalones desgastados y húmedos. El castillo tenía un recorrido fijo, para evitar que se formaran tapones en las escaleras entre gente que subiera o bajara al mismo tiempo. Por tanto se subía por unas, se veían todos los pisos llegabas arriba del todo y bajabas por la otra. Hay que decir que las vistas eran magníficas.








Ése es el hueco donde estaba picada la famosa piedra de Blarney, vista desde abajo.





No he comentado que este castillo es especialmente famoso por una piedra que está situada en lo alto de la torre del homenaje. Esta piedra, según dice la leyenda, en su día fue la mitad de una tabla de piedra que era algo así como “la mesa del rey” en Escocia. Esta tabla de piedra fue partida por la mitad después de las derrotas de los ingleses durante el levantamiento de William Walace, y una de las mitades fue entregada a los Irlandeses como muestra de agradecimiento por su ayuda. Tal piedra es famosa en toda Inglaterra e Irlanda, y se dice que quien la besa, obtiene el don de la elocuencia.

La piedrecita en cuestión está en un lugar un tanto peliagudo: forma parte de un matacán, es decir un voladizo del muro con un agujero en el suelo, por el que se podían arrojar cosas a los atacantes. Para ser más concreto, la piedra está situada en la parte del muro, al otro lado del agujero, un tanto hacia abajo en el agujero. El agujero en cuestión era bastante grande, como un metro de largo por medio metro de ancho, por lo que fácilmente cabría una persona.

Para besarla había que hacer lo siguiente: Tumbarse de espaldas en el suelo con la cabeza sobre el agujero. Mover los brazos hacia “atrás” hasta alcanzar dos asideros verticales, colocados en el muro a tal efecto. Una vez bien cogido, comienzas a acercarte al agujero, así tumbado en el suelo, sacando poco a poco el cuerpo sobre el agujero, que está a tu espalda, claro. Entonces tienes que doblar la espalda y el cuello hacia abajo y, cabeza abajo, arrimar los morros a la piedra.

Puede parecer difícil, pero realmente no era para tanto (sobre todo si YO conseguí hacerlo). Además, en la parte de abajo del matacán, tres barrotes impedían que nadie pudiera caer los 6 pisos o así de altura que tiene el torreón. Por último, para los más torpes y patosos, había un hombre que amablemente te indicaba lo que hacer y te sujetaba si lo necesitabas, a cambio de “la voluntad”.

Seguramente la gracia de besar la piedra hubiera sido cuando no había ni barrotes ni asideros. Ahí sí que, si lo conseguías, debías ganar el don de la elocuencia aunque sólo fuera por al experiencia próxima a la muerte xD. Respecto a si funciona besar la piedra, bueno, vosotros mismos deberíais juzgarlo al leerme, a ver si tengo más elocuencia que de normal xD

Los tres la besamos, pero desgraciadamente no tenemos fotos de esos momentos por dos razones. La primera es porque técnicamente estaba prohibido hacer fotos ahí, pues tenían instalada una bonita cámara automática que te hacía una foto que luego a la salida te vendían por 9 euros. La segunda es que, aunque no nos hubieran dicho nada por hacer la foto, estábamos tan entusiasmados haciéndolo y fue tan rápido que se nos olvidó completamente fotografiar a los demás xDDD De todos modos no creo que lo olvide nunca, aunque sólo sea por lo curioso.

Podeis ver una foto del proceso de besar la dichosa piedra en la página de la wikipedia: Castillo de Blarney.

Lo de la piedra de la elocuencia también dio lugar a ciertas elucubraciones mías, para dolor de cabeza de Ser y Luz, acerca de su funcionamiento. Pensé que mucho efecto no debía tener debido a que de tanto uso seguramente a la piedra se le haya terminado gastando la elocuencia y en caso de recargarse con el tiempo, con tanta gente cada día, a nosotros que fuimos por al tarde no nos debió tocar nada. Vamos, pajas mentales mías xD.

Después de ver el castillo, nos dirigimos por un camino que atravesaba un bosque ajardinado, hasta una mansión, que no se podía visitar. Al parecer toda esa zona había sido la propiedad de la familia Blarney durante vete tu a saber cuanto tiempo.




Nos sentamos entonces en un banco que había frente a la casa. Un único banco. Y como no, nos pusimos a hacer el tonto y a pasar un buen rato…





Descansados ya, seguimos la visita. La siguiente zona estaba situada al otro lado del castillo, así que retrocedimos hasta el castillo y desde allí, atravesando un pequeño túnel bajo un puente llegamos a la otra zona. Esta zona se componía de varios lugares interesantes, casi todos de “origen” antiguo, e incluso del neolítico. No sé hasta que punto algunos de los lugares eran pura invención imaginativa sobre un lugar llamativo, aunque de otros tengo menos dudas de que eran lo que decían.

Nos internamos por un sendero por en medio del bosque y llegamos a una zona con bastante vegetación, que recordaba a tréboles gigantes… bueno, en realidad no mucho, pero como somos gente con imaginación, como si lo fuesen xD


Siguiendo el sendero llegamos hasta un Dolmen, aunque estaba en una posición un tanto rara y casi parecía una formación natural, peor aún así, era bastante impresionante.

Seguimos adelante hasta encontrarnos en la base de una elevación rocosa. Para subir había una escalera que ascendía en el interior de un túnel, natural o excavado, en la pared de la elevación, llamada “Escalera de los Deseos”. De ella el cartel informativo contaba que, antiguamente, a tal escalera se le atribuía el poder de cumplir los deseos a quienes fueran capaces de subirlas o bajarlas, de espaldas y con los ojos cerrados, pensando únicamente en su deseo.

Hay que decir que la escalera era bastante empinada, con los escalones desgastados y húmedos, por no mencionar su estrechez. Obviamente esto, junto con las condiciones para que se cumpliera el deseo, es un método disuasorio, además de limitante para conseguir el deseo. Si el deseo fuera fácil de pedir, vaya chollo de escalera ¿no? Luz y Ser se animaron a intentarlo, pero sin ir de espaldas, aunque tal vez ese detalle fuera cosa de mi inglés defectuoso xD Luz subió la primera, con los ojos cerrados. Algo por detrás iba Ser, también con los ojos cerrados y cerrando la marcha iba yo, con los ojos abiertos y es que eso de pedir deseos no es lo mío, después de todo si empezara a tomarme esas cosas en serio, debería creerme los miles de mails que si no son reenviados te echan una y mil maldiciones terribles, y sinceramente, si empiezo a creer en ellos mal e va a ir porque jamás he reenviado ni uno sólo de ellos xD Bueno, en realidad “por probar” no pasa nada, como con lo de la moneda, pero soy lo bastante patoso y curioso como parar preferir ir con los ojos abiertos.

Y se mostró una decisión acertada poco después. Luz llegó arriba y guió un poco a Ser, indicándole que ya no le faltaba mucho para llegar. Sin embargo ni Luz ni yo fuimos lo suficientemente rápidos para avisarle de que la salida era pequeña, y que aunque Luz había salido sin problemas, ella es más baja que Ser. Fue bastante cómico el golpe de la frente de Ser contra la parte superior de la roca, pero sólo porque no se hizo nada demasiado doloroso, porque para haberse escalabrado ahí mismo. Espero que al menos el deseo se le cumpla. Esta era la salida de la escalera por la parte de arriba.






En la zona que nos encontrábamos ahora había un par de pequeñas grutas, llamadas “la cocina de la bruja” y “la casa del druida”. Ambas eran bastante reducidas, sin embargo tenían su encanto. La de “la bruja” tenía, además, una chimenea de piedra en la parte de arriba, de forma cónica, dándole un aspecto que encajaba bien con su descripción, aunque yo a primera vista, sin conocer su nombre, habría dicho que era una vieja forja. La de “el druida” era más pequeña y disponía de una pequeña ventana al fondo, aunque realmente en ella a penas habría podido vivir cómodamente una sola persona.


¡Un druida oscuro infiltrado!





Allí cerca estaba la “piedra de la bruja”, una piedra, tal vez tallada, tal vez natural, que recordaba al perfil de una típica bruja de cuento.

Debería mencionar también, que a Ser casi le da algo, yo le vi palidecer y apostaría a que se le paró el corazón. Digamos que tuve un descuido al coger su cámara cuando me la dejaba, porque la mía estaba ya sin batería, y digamos que calló al suelo. Como podéis leer, sigo vivo, por lo que podéis deducir que no se le rompió. A penas un pequeño arañazo en la pantalla.

Si las fotos de esta parte son algo borrosas es, precisamente, porque las hizo Ser con su cámara. Y lo digo porque luego el se metía conmigo porque me tomaba bastante tiempo para hacer las mías pues procuraba enfocar bien xD




Un poco más adelante había un claro que tenía un gran encanto, incluso a pesar de otros turistas españoles que estaban por allí y armaban bastante barullo. Este claro se llamaba el “círculo de los druidas”. Y no sé si realmente sería un lugar de reuniones de los druidas antiguos, o sólo un sitio con mucho encanto explotado por alguien con mucha imaginación.



Luz y yo no fuimos por un pequeño sendero que se perdía entre la maleza y vimos algunos rincones que parecían sacados de un cuento de Hadas, hasta encontrar un pequeño claro que se llamaba “campo de las hadas”, un nombre absolutamente merecido aunque sea pura invención.


Ya cuando nos íbamos, estuvimos buscando lo último que nos faltaba por encontrar: la “piedra de sacrificios”. Y cuando ya habíamos perdido la esperanza y nos íbamos, la encontramos junto al camino, en la parte de atrás del círculo druídico xD. La piedra podría ser de sacrificios o un peñasco casual la verdad.


Después de eso salimos ya de Blarney, creo que se nos fueron cosa de tres horas en total en la visita completa. Casi las que se os deben haber ido en leerme este tocho. Ese día poco más hicimos, a parte de pasar por una tienda a comprar algunos regalos para las familias y amigos, y volver después ya a casa.

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2.9.07

Viaje a Irlanda (IV)

Aunque he tardado en volver a ponerme a escribir, aquí estoy de nuevo con una nueva entrega del viaje a Irlanda. Siento el retraso, un viaje a casa de Kei y que estos días he andado liado con otras cosas, como estudiar y hacer mi juego, me han demorado. Por otro lado la demora también está excusada debido a que algunas fotos de Blarney Castle las tenían Ser, y me las va pasando poco a poco.

Lo malo es que muchos detalles se me habrán enfriado en la memoria, aunque la verdad, viendo las fotos creo que recordaré todo lo relevante.


Día 5 (11 de Agosto): El mejor día. Parte I

Tal como anuncio en el título este fue, para mi gusto, el mejor día de todos. Como era sábado, el Padre de luz había propuesto llevarnos a todos, es decir nosotros tres y los padres de Luz, en coche a ver algunos sitios que, por la distancia y su accesibilidad, se nos habría hecho realmente incómodo o imposible de visitar. Y desde luego voy a agradecer su invitación eternamente, porque fuimos a ver dos de los mejores sitios. Y como son los dos mejores sitios, me temo que me he entusiasmado en las descripciones, por lo que este día lo voy a narrar en dos posts.

Salimos pues el sábado y “para variar” estaba nublado y amenazando con llover. De hecho no llevábamos mucho tiempo de viaje cuando comenzó a llover a ratos y a haber algo de bruma. Primero Ser, luego Luz y finalmente yo caímos dormidos, pues el trayecto era largo y las vistas aburridas, debido a la lluvia, la bruma y a que era la carretera a Cork, que ya habíamos visto hacía unos días.

Antes de llegar a nuestra primera parada, el padre de Luz se despistó y acabamos por unas carreteras “rurales”, es decir, unas carreteras que sólo podían llamarse así debido a los restos de agrietado asfalto que tenían, aunque lo desmintiese el hecho de que el coche fuera apartando ramas de árboles, y que finalmente terminaron en camino de tierra. Así perdidos y viendo alrededor nuestro campos y casas envueltos en bruma, Luz y yo empezamos a bromear: Primero que sí estábamos en un camino fantasma, un poco en plan Silent Hill, y cuando llegamos a un callejón sin salida que terminaba cerca de una casa, nos reímos diciendo que la casa era obviamente una casa fantasma.

Después de retroceder y tomar el camino correcto llegamos al pueblo portuario de Kinsale, a unos pocos kilómetros al oeste de Cork. El pueblo está situado en una ensenada, desembocadura de un ancho río, que es un emplazamiento inmejorable para su puerto. De hecho, durante siglos este puerto fue uno de los más importantes del sur de Irlanda y su control era vital para Inglaterra. Precisamente por ello se construyó en 1677 un fuerte, típica fortaleza en forma de estrella del siglo XVII, en la entrada de la ensenada, de tal forma que podría proteger o cerrar el puerto con sus baterías, en una zona que sería estrecha y de difícil maniobra para una flota. Además, en caso de caer la ciudad, ante los rebeldes Irlandeses, por ejemplo, el fuerte podría resistir fácilmente y mantener el tráfico marítimo cortado. Este fuerte, Charles Fort, fue nuestra primera parada del día.


Cuando nos acercábamos al fuerte vimos un trío de placas, una en gaélico, otra en inglés y otra en español. En ellas se conmemoraban los 400 años de la expedición de una flota expedicionaria española, comandada por Juan del Águila, que en 1602 (1601 según el calendario juliano) había partido desde Galicia con el objetivo de ayudar a los rebeldes irlandeses contra los pérfidos ingleses, con quienes estábamos liados en la Guerra de los Nueve Años. Y ya que estoy dando nociones de historia, añadiré el desenlace: La flota española tuvo problemas varias veces, como no, con los eventos atmosféricos, a los que se añadió el que los ingleses cortaron el paso a los irlandeses, quedando los esfuerzos españoles e irlandeses descoordinados. Las tropas españolas se atrincheraron en Kinsale, y después de una de esas defensas heroicas que tan bien se nos daban en la época, superados numéricamente y jodidos hasta las orejas, los ingleses ganaron, como no.




Al margen de las batallitas (¡como se nota que me gusta la historia!) el lugar era genial. Yo sólo había estado antes en una fortaleza en forma de estrella, la de Pamplona, y eso fue antes de haber estudiado historia militar, así que esta vez disfruté mucho más, sabiendo lo que veía. Mientras nosotros entramos, los padres de Luz se quedaron fuera, pues ya lo habían visto en otra ocasión.

Nada más entrar vimos una horrorosa “escultura” moderna en medio del patio principal. No pegaba ni con cola, una mierda en mi opinión. Al parecer, a algún lumbreras de Irlanda se le ocurrió que poner una docena de cachivaches feos, que empeñan en titular arte moderno, en medio de un fuerte del S. XVII sería “atractivo”:

(está en la esquina superior derecha)


Nos dirigimos entonces al pequeño museo del fuerte, en el que había muchas explicaciones sobre la Batalla de Kinsale, el fuerte, su historia y sobre el uso de este tipo de fuertes en la época; pero poco que ver. Lo más destacable eran unas maquetas de Charles Fort y otro fuerte, más pequeño y que es de 1602, situado al otro lado de la ensenada, frente a Charles Fort. Además había unos mosquetes de la época, o eso decían, y algunas muestras de munición de artillería y mosquete.



Dimos una vuelta completa al fuerte, pasando por todos sus bastiones. Los muros están bien conservados, pero los edificios del interior es decir, los antiguos barracones, almacenes, etc. estaban todos en ruinas. Creo que unas imágenes valen más que mil palabras (mías claro xD)

Por suerte nos llovió muy poco mientras estuvimos en el fuerte, aunque como podéis ver por las fotos, está bien nublado el día.






(Cabo de Guardia Ser xD)




Cuando salimos del fuerte hora y media mas tarde, nos sentamos en un muro junto al parking a comer todos. Había por allí bastantes cuervos, más atrevidos que los que había visto hasta ese día. Uno se posó en el muro, relativamente cerca, mirándonos curioso y yo diría que expectante. O tal vez, más seguramente, mirase expectante a nuestra comida. Así que le echamos alguna corteza, y tras mirarla y vigilarnos durante unos momentos se acercó a penas a dos metros a cogerla. Fue ahora, al verlo de cerca, que Ser pudo darse cuenta que un cuervo tiene un tamaño más que considerable y un pico de lo más respetable. Gracias a esa comida, pude hacerle algunas fotos realmente buenas.


Después de comer nos dirigimos a Kinsale, lo vimos rápidamente y la verdad poco más puedo decir a parte de que es un pueblo bonito. Nos dirigimos entonces a ver el Castillo de Blarney, situado también en un pueblo no lejos de Cork.

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